La violencia juvenil, el crimen organizado, y el tráfico de armas: Los razones por las que Perú necesita el TCA

1231364_615940331770312_978521853_n

DE ANA MARIA WATSON, DIRECTORA EJECUTIVA DE ISDH-PERU

Si quieres leer en inglés, ven aquí.

Perú esta ad-portas de hacer el depósito en las oficinas de las Naciones Unidas en NY el Tratado de Comercio de Armas, acto final que convierte al país en miembro pleno de este instrumento, que debe realizarse en las semanas siguientes. Esto nos alegra sobremanera debido a que el ISDH impulsó este proceso y esta campaña fue uno de los ejes más importantes de nuestro trabajo durante los últimos dos años.

 

¿Qué significa para el Perú que el Tratado de Comercio de Armas entre en vigencia?

 

En estos últimos años la violencia armada delincuencial ha ido incrementándose paulatinamente, incorporando a sectores cada vez más jóvenes en sus filas como los adolescentes, debido a que este sector está “protegido por la Convención de los Derechos del Niño”, que considera niños hasta los 18 años y por ello son inimputables. Estos adolescentes son fácilmente reclutados por las bandas delincuenciales debido a la falta de educación de los mismos jóvenes, los padres de familia, por supuesto por la pobreza y la falta de expectativas decentes frente a un futuro que les es cada vez más incierto. La delincuencia armada organizada se ha ido fortaleciendo en varios países de América Latina con la constitución de grandes carteles dedicados al narcotráfico, al tráfico de armas, las extorciones, el sicariato, el secuestro y otras actividades ilícitas, que generan inseguridad en la población, razones por las que la población reclama cada vez con más intensidad una solución a este problema.

 

Desde el punto de vista de la población en general, urge la necesidad de poder desarrollar una cultura de paz y respeto por los derechos de todos y cada uno de los ciudadanos, que se expresan en la defensa de los derechos humanos y pasa por fortalecer la seguridad humana, fortaleciendo principios y derechos fundamentales como el derecho a la vida, a nuestra integridad personal, el derecho a vivir en paz, a la seguridad, el derecho al desarrollo y otros.

 

Este Tratado si bien es cierto no resolverá todo lo anterior, estamos seguros de que si contribuirá a controlar la violencia armada porque se podrá regular el acceso a las armas, combatiendo el tráfico ilegal de armas que es de donde se abastecen estos grupos delincuenciales.

 

No debemos de olvidar que el tráfico de armas y municiones genera conflictos, pobreza y violación a los derechos humanos problemas que a lo largo del tiempo esperamos que podamos ir remontando en la medida que se implemente y se pongan las leyes que haya que cambiar, en vigencia.

 

Gracias al valioso apoyo de Control Arms y la movilización de la opinión pública internacional hemos logrado que nuestro país se sume a la comunidad mundial de países suscriptores del Tratado de Comercio de Armas.