#Armstreaty: a human security treaty?

July 14 2011, 3:15 PM  by Øistein Thorsen

During these days we are seeing how some of the statements by the states go in the direction of changing the conceptual framework of the treaty. In brief, it would not be an arms control treaty, but a trade treaty. This fact is not necessarily a negative one, but it has a danger: it may alienate civil society from the debates and facilitate instead the role of the arms industry, which so far has remained in the shade, even if with close contacts with some countries.

by Javier Alcalde Villacampa, International Catalan Institute for Peace, @ICIPeace

For this reason, yesterday interventions by NGOs in the plenary were crucial as allowed to recover the original meaning of their presence here. To put it bluntly, in an area which is located at the intersection of arms control and the humanitarian consequences of the trade and use of weapons, activists and aid workers have a fundamental role in the practical application of concepts such as human development and human security. We should not forget, for example, the influence of the campaigns against landmines and cluster bombs in achieving both treaties.

In the two cases, activists tried to frame disarmament issues in terms of humanitarian crises. And it is hard to argue that they have not been successful and that such discourse has not been useful in bridging distant positions, such as those based on hard security concerns and those based on other kinds of security, that take into account the needs of every person.

This would explain the continued efforts by the referred campaigns to reframe the security problems in humanitarian terms, including the relationship between the consequences of irresponsible arms transfers and the problems of human rights violations, corruption or the difficulties for socio-economic development. Probably the best illustration of this fact is the concept of human security, which aims at bridging the gap between the activists’ demands and the legitimate aspirations of international security.

The idea of ​​human security thus provides a coherent intellectual framework for problem formulation and negotiation on these issues, which should allow a shared analysis by the arms-producing countries and those who suffer its consequences.

In conclusion, mabye the initial duality arms control vs. trade is a false one, and maybe we should begin to talk about the arms trade treaty as a human security treaty.

#Armstreaty: un tratado de seguridad humana

En el transcurso de estos días estamos viendo que algunas de las declaraciones de los estados están yendo en la dirección de cambiar el marco conceptual del tratado. Así, no se trataría tanto de un tratado de control de armamentos, sino de un tratado de comercio. Esto no es necesariamente negativo, pero sí tiene un peligro: puede alejar a la sociedad civil de los debates y facilitar el papel de la industria armamentística, que de momento se ha mantenido a la sombra, aunque con estrechos contactos con algunos países.

Por este motivo, las intervenciones de las ONG en el plenario de ayer fueron cruciales, ya que permitieron recuperar el sentido original de su presencia aquí: en un ámbito que se encuentra en la intersección entre el control de armamentos y las consecuencias humanitarias del comercio y uso de las armas, los activistas y los cooperantes tienen un rol fundamental en la aplicación práctica de conceptos como desarrollo humano y seguridad humana. Recordemos, por ejemplo, la influencia de las campañas contra las minas antipersona o las bombas de racimo en la consecución de ambos tratados.

En en los dos casos, los activistas siempre trataron de enmarcar las cuestiones de desarme en términos de crisis humanitarias. Y es difícil argumentar que no hayan tenido éxito y que este discurso no haya servido para acercar posiciones distantes, como las basadas en las preocupaciones de la seguridad dura y las basadas en otro tipo de seguridad, que tenga en cuenta las necesidades de las personas.

Ello explicaría los continuos esfuerzos desplegados por las campañas citadas para replantear los problemas de seguridad en términos humanitarios, incluyendo, a su vez, la relación entre las consecuencias de las transferencias irresponsables de armas y los problemas derivados de las violaciones de derechos humanos, la corrupción o las dificultades para el desarrollo socio-económico. Sin duda, la mejor ilustración de este hecho es el concepto de seguridad humana, que pretende reducir la brecha entre las demandas de los activistas y las legítimas aspiraciones de la seguridad internacional.

La idea de seguridad humana proporciona, pues, un marco intelectual coherente para la formulación de problemas y la negociación sobre el fondo de estas cuestiones, lo que debería permitir un análisis compartido entre los países productores de armamentos y aquellos que más sufren sus consecuencias.

En conclusión, quizás no se trata tanto de la dualidad control de armamentos vs. comercio, sino de empezar a hablar de que el tratado sobre comercio de armas es, en realidad, un tratado de seguridad humana.